Un proyecto de ley de prevención, registro y asistencia de neoplasias malignas fue presentado en la Legislatura pampeana por el diputado justicialista Luis Cervellini.
El proyecto consta de 5 capítulos, donde plantea la creación del Programa Provincial de Prevención, Detección, tratamiento e investigación de neoplasias malignas.
La propuesta de Cervellini implica que “los Organismos Estatales, implementarán los medios necesarios para la educación de la población en la prevención de estas enfermedades, mediante la realización de campañas de difusión, eventos de nivel científico y la extensión del programa, en coordinación con organizaciones públicas o privadas destinadas al tema”.
También prevé acordar la implementación en la currícula educativa secundaria y terciaria de los establecimientos educacionales de su dependencia, las formas de prevención y detección precoz de estas enfermedades.
En otro párrafo se indica que la autoridad de aplicación equipará a los centros asistenciales públicos de referencia, en el cual se brindan los servicios de detección, de los insumos y equipamientos que considere necesario de acuerdo a los niveles de complejidad de los establecimientos.
En relación al registro de información, se adheriría a la carga en los programas informáticos asignados a tal fin por el Ministerio de Salud de La Nación, haciendo especial referencia al software de screening de cáncer de cuello uterino.
Como dato se puede agregar que en los países en desarrollo, el riesgo de padecer un cáncer es dos veces más que en los países desarrollados, mientras que en la República
Argentina, el cáncer representa la segunda causa de muerte, según cifras oficiales (en primer lugar se hallan las enfermedades cardiovasculares).
Específicamente, el caso de cáncer de cuello uterino es la quinta neoplasia en frecuencia en el mundo y ocupa el tercer lugar en incidencia en la mujer después del cáncer de mama y pulmón. La OMS ha estimado que aparecen 500.000 casos nuevos por año, de los cuales el 90% ocurren en países en desarrollo.
La mortalidad en los países occidentales es en la actualidad un tercio de la que se registraba 50 años atrás, mientras que la disminución de la mortalidad se debe al éxito del diagnóstico temprano y del diagnóstico preclínico.- |