Todos los años se repite la misma historia, llega septiembre y descubrís que la ropa de la temporada pasada no te entra (y no justamente porque se haya achicado), evidencia de repetidos excesos relacionados con la excusa del frío y sus platos y alimentos hipercalóricos. Así comienza la procesión por las dietas más locas e inverosímiles.
Pero es posible cambiar si te lo proponés!!! Este año probá algo diferente, atravesá el invierno sin hacer dieta estricta pero disminuyendo igualmente las calorías de tu alimentación aplicando los siguientes consejos.
Es más fácil cuidarse en invierno
El ser humano es un mamífero homeotermo (o de “Sangre caliente”) esto significa que mantiene una temperatura corporal alta y constante independientemente de las temperaturas de su entorno.
Pero esto le cuesta bastante caro, porque para mantener esa temperatura requiere de un elevado metabolismo basal que necesita de un constante suministro de energía.
Ahora bien, si los alimentos que comemos no son suficientes para cubrir esta demanda metabólica el cuerpo tiene que valerse de las reservas y es así como adelgazamos…
Lo bueno es que sabiendo como funciona el cuerpo podemos usar estrategias para sentirnos mucho mejor:
-Usa condimentos picantes: realzan el sabor, aumentan la saciedad y contienen sustancias (ej: la capsiasina de la pimienta) estimulantes que aumentan la producción de calor en el cuerpo.
-Consumí abundante cantidad de líquidos calientes bajas calorías: infusiones, tisanas, caldos desgrasados, cascarilla, etc. Pero también fríos ya que el cuerpo gasta calorías para aclimatarlo.
-Establece la sopa como plato central, variando sus ingredientes: papa, pasta, maíz, arroz o cebada más vegetales.

Mix de verduras asadas: exquisita opción. (Foto: tvcocina.com) |
-Reemplaza las ensaladas por vegetales salteados o al vapor; las frutas frescas por compotas con edulcorante o frutas al horno, que pueden comerse tibias.
-Combina proteínas con vegetales, por ejemplo en cazuelas, guisos, sopas (con pollo sin piel, pescado y carnes rojas magras. Agregá todo tipo de verduras bien lavadas y con cáscara), budines, revueltos, tortillas (en este caso con huevos o solo sus claras, quesos light y vegetales variados).
-Evita el agregado de aceite y otras materias grasas (una sola cucharada de aceite aporta 135 kcal, si usas caldos de verduras o agua podrías evitarlas!)

Verduras salteadas (Foto: cocinoencasa.com) |
-Las hortalizas con más calorías (por su elevado contenido de almidón) son la papa, la batata, la mandioca y el choclo, evitalas o consumilas en menor cantidad.
-Usa el horno para cocinar, porque además ayuda a calefaccionar el ambiente.
-A pesar del frío, no abandones la actividad física, pues es una fuente de regulación de la temperatura.
Ya no tenés excusas, empezá a cambiar tus hábitos ahora! |