Compañera de Ana Frank en el Liceo Judío, en Ámsterdam, compartió con ella el cumpleaños en que le regalaron el diario que se haría famoso y la vio por última vez en el campo de concentración de Bergen Belsen, donde Ana murió en 1945.
El domingo por la tarde festejamos mi cumpleaños. Rin–tin–tin gustó mucho a mis compañeros. Me regalaron dos broches, un señalador para libros y dos libros.” Así comenzaba el diario de Ana Frank el día 15 de junio de 1942. El diario se lo habían regalado sus padres y uno de los broches que menciona era un obsequio de Nanette Konig, compañera del colegio y amiga. Ana no podía siquiera sospechar que aquel diario se transformaría en un desgarrador testimonio de lo que fue el nazismo y que tiempo después se cruzaría con Nanette en el campo de exterminio de Bergen Belsen, el lugar donde Ana moriría de tifus, desnutrición y tristeza el 12 de marzo de 1945.
Con motivo de cumplirse 82 años del nacimiento de Ana, y en coincidencia con el segundo aniversario de la creación del Centro Ana Frank de la Argentina, Nanette viajó a Buenos Aires desde San Pablo, donde vive, para prestar, una vez más, su testimonio.
El 7 de junio lo hizo ante el Honorable Senado de la Nación. Las cifras de los muertos, las fotografías, los documentales y los libros hablan de la historia del nazismo. Pero el testimonio de una sobreviviente como Nanette es la historia narrada desde la intimidad misma del dolor, es la voz de la víctima de la que emerge, nítida, la figura del verdugo.
En el Centro Ana Frank de la Argentina hay una recreación escenográfica de la casa de Ámsterdam, “La Casa de Atrás”, donde Ana y otras siete personas permanecieron ocultas por más de dos años. Durante ese tiempo de encierro, su único contacto con la naturaleza fue el castaño que veía desde la ventana del que tantas veces habló en su diario. Con su viejo tronco ya casi hueco, aquel árbol centenario fue derribado hace poco por una tormenta, pero hay un retoño de él en cinco ciudades del mundo. Uno de ellos está en Buenos Aires, en el jardín del Centro Ana Frank. En este escenario lleno de ecos de su lejana amiga, Nanette la recordó una vez más.-
Fuente: http://tiempo.elargentino.com/notas/amiga-que-vivio-para-contarlo |